Centro de control ferroviario | Foto: Presidencia
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El presidente de la República, Yamandú Orsi, destacó la infraestructura alcanzada por el Ferrocarril Central y planteó como próximos objetivos mejorar la conexión entre Paso de los Toros y Rivera, así como extender la red hacia el litoral oeste, para posteriormente avanzar en una eventual conexión ferroviaria con Argentina y Paraguay, inicialmente destinada al transporte de cargas.

El mandatario participó este lunes 10 de la celebración de los dos años de la puesta en servicio del Ferrocarril Central, con un viaje desde la estación de Las Piedras hasta la terminal de pasajeros de AFE, en Montevideo. El traslado se realizó en dos dresinas de Caraminer, la empresa encargada del mantenimiento ferroviario, junto a autoridades del Gobierno y representantes de las empresas vinculadas a la operación. “Hoy tenemos infraestructura del siglo XXI”, afirmó Orsi al llegar a Montevideo.

Sostuvo que el Ferrocarril Central ya articula la producción del interior con el puerto de Montevideo y que el desafío es ampliar su alcance. En ese sentido, señaló que se trabaja en la incorporación de nuevos operadores y adelantó que algunos ya adquirieron sus máquinas y se encuentran ajustando detalles para comenzar a operar. También indicó que en pocos meses quedará resuelto el puente sobre el río Negro. “Hay que soñar, hay que pensar y hay que expandir”, afirmó. Sobre el transporte de pasajeros, informó que en setiembre estará disponible un estudio para determinar la viabilidad de desarrollar nuevamente un servicio sobre el eje de la ruta 5.

Diversificar la carga

El director nacional de Transporte Ferroviario del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), Waverley Tejera, aseguró que, a dos años del inicio de las operaciones, “la etapa más compleja, la estabilización del sistema, ya está prácticamente en su recta final”. Si bien reconoció que “el camino no ha sido ni es fácil” y que aún quedan temas por resolver, afirmó que los resultados “hablan por sí solos”. En ese sentido, reconoció que el Ferrocarril Central se convirtió en “el verdadero diferencial de la logística uruguaya”, al permitir conectar “el interior productivo directo con el puerto de Montevideo de manera rápida, eficiente y competitiva”.

Tejera remarcó además que el proyecto fue resultado del trabajo de “cientos de técnicos, operarios y profesionales” y consideró que el aniversario no debe ser entendido como una meta cumplida, sino como “un punto de partida”. “El Ferrocarril Central claramente es nuestra columna vertebral. Pero vamos por más”, aseveró. Entre los próximos objetivos mencionó profundizar la conectividad, incentivar la llegada de nuevos operadores y, especialmente, diversificar los tipos de carga transportada, con la meta de avanzar hacia “un sistema multimodal, sostenible y de vanguardia” que potencie a los sectores productivos.

Tejera advirtió que la infraestructura por sí sola no garantiza el funcionamiento del sistema ferroviario. “Los fierros y el hormigón solos no hacen milagros”, admitió al explicar que el ferrocarril requiere “una sincronía milimétrica”, con vías confiables, material rodante adecuado y compatible, personal altamente capacitado, gestión de calidad y un marco regulatorio capaz de alinear los intereses de todos los actores, describió.

Unos 7 millones de toneladas de celulosa

Desde el 8 de agosto de 2024 se registraron unas 5.000 circulaciones ferroviarias y el transporte de aproximadamente 8 millones de toneladas de mercadería. De ese volumen, 7 millones de toneladas correspondieron a celulosa y 1 millón a insumos destinados a la producción.

La frecuencia de las operaciones pasó de cuatro trenes mensuales en los comienzos del servicio a cerca de 300 circulaciones por mes en la actualidad. Cada formación cargada tiene capacidad para transportar unas 2.000 toneladas, lo que permitió incrementar progresivamente el volumen movilizado por el corredor ferroviario.

Desde febrero de 2025, el 100% de la celulosa producida en la planta de UPM Paso de los Toros es trasladada por ferrocarril hasta la terminal especializada del puerto de Montevideo. El corredor tiene unos 265 kilómetros y atraviesa los departamentos de Tacuarembó, Durazno, Florida, Canelones y Montevideo.

La infraestructura requirió una inversión de aproximadamente US$ 1.200 millones e implicó la instalación de 343 kilómetros de nuevas vías, incluidos tramos de doble vía, cruces y desvíos. El sistema fue diseñado con estándares ferroviarios modernos y una capacidad de transporte de hasta 4 millones de toneladas anuales. Durante la construcción se generaron más de 3.500 puestos de trabajo directos y más del 90% de la mano de obra empleada fue uruguaya.

Modelo logístico multimodal

El presidente de Saceem y del Grupo Vía Central, Alejandro Ruibal, apreció que el viaje permitió a Orsi tomar contacto directo con la infraestructura, su mantenimiento y la forma en que se desarrolla la operación ferroviaria. El ejecutivo dijo que el ferrocarril volvió a incorporar la modernidad a un modo que durante años permaneció “dormido” y consideró que ahora existe la obligación de aprovechar al máximo la inversión realizada.

Ruibal subrayó que el Ferrocarril Central, como corredor que llega hasta el puerto de Montevideo, constituye una pieza fundamental para el desarrollo de un modelo logístico multimodal. En ese esquema, consideró necesario permitir que otros operadores utilicen las vías, promover la instalación de centros logísticos en distintos puntos del país, renovar otros tramos de la red y avanzar hacia la conexión ferroviaria con los países vecinos para atraer nuevas cargas. “La parte más difícil ya la hicimos”, aseguró, y anticipó que el desafío ahora es impulsar de manera ordenada las distintas acciones necesarias para desarrollar el modo ferroviario.

El empresario también se refirió al potencial del ferrocarril para el transporte de pasajeros y su posible incidencia en la movilidad metropolitana. A partir de la ubicación de estaciones como la de Las Piedras y el crecimiento urbano de esa zona, expuso que el eje ferroviario puede constituirse en una solución de movilidad suburbana para la ciudad pedrense y La Paz y el norte de Montevideo. Ruibal analizó que se trata de “otra externalidad positiva” derivada de la inversión y mencionó, además, las perspectivas asociadas a la recuperación de estaciones ferroviarias. “El tren de pasajeros es un hecho”, reafirmó, aunque reconoció que todavía será necesario definir cómo concretar ese desarrollo.