El puerto de Montevideo constituye un activo estratégico para la inserción internacional de Uruguay, no solo por su papel en el comercio exterior, sino también por su función como plataforma logística regional. En este contexto, un informe de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) advierte que su competitividad está vinculada a una combinación de factores, entre ellos la infraestructura, la conectividad marítima, los costos, la eficiencia y la continuidad de las operaciones.
Uno de los principales datos que surgen del análisis es la caída registrada en el movimiento de contenedores. Montevideo movilizó 1.126.000 TEUs en 2023, máximo histórico, y 1.115.000 en 2024, pero descendió a 857.000 TEUs en 2025, una reducción de 23,1% interanual y cercana al 24% en dos años. En el primer semestre de 2026, en cambio, se observó una recuperación moderada, con 439.000 TEUs, 3,2% más que en igual período de 2025.
El descenso registrado el año pasado estuvo particularmente asociado a la contracción del trasbordo. Mientras los TEUs vinculados al comercio exterior uruguayo crecieron 6%, los de tránsito aumentaron 18,6% y los contenedores vacíos 3,6%, el trasbordo cayó 47,5%. Este comportamiento resulta especialmente relevante porque tránsito y trasbordo representaron aproximadamente el 46% del movimiento total de contenedores del puerto durante 2025.
Dragado y mantenimiento de profundidad del canal de Acceso
El documento revela que entre 2017 y 2024, en promedio, el 59% de los TEUs movilizados en el puerto de la capital uruguaya estuvo asociado a actividades de hub —trasbordo, reembarque y tránsito—, frente a 41% correspondiente al comercio exterior uruguayo. Además, los tránsitos vinculados al Centro de Distribución Regional alcanzaron US$ 4.905 millones Costo Seguro y Flete (CIF, por sus siglas en inglés) en 2024, con Paraguay y Argentina concentrando en promedio el 66% de esas cargas entre 2017 y 2024.
El informe señala que la competencia regional se intensifica, entre otros factores, por las inversiones que realizan otros puertos. En particular, destaca la expansión de la terminal de contenedores de Río Grande, en Brasil, que busca incrementar su capacidad y fortalecer su posición como hub regional. Para Montevideo, esto implica la necesidad de mantener condiciones capaces de atraer servicios marítimos y cargas nacionales y regionales.
El dragado y el mantenimiento de las profundidades del canal de Acceso aparecen entre los factores centrales para la competitividad. La infraestructura, las áreas de maniobra y los sitios de atraque condicionan la capacidad de recibir buques con mayores niveles de carga, mientras que la estabilidad y previsibilidad de las condiciones de navegación resultan relevantes para los usuarios del comercio exterior.
Otro de los aspectos señalados es el costo logístico. La UEU sostiene que los costos portuarios y terminales tienen incidencia directa sobre la competitividad de los exportadores, por lo que considera necesario realizar un seguimiento permanente de su evolución y disponer de mecanismos de monitoreo y control basados en criterios objetivos y comparables. La previsibilidad y transparencia de los costos son consideradas claves para la planificación de las operaciones.
Interrupción de 33 días en actividades portuarias
La conectividad marítima constituye otro desafío. La disponibilidad, frecuencia y regularidad de los servicios son determinantes para una economía exportadora pequeña y distante de los principales centros de consumo. A los factores externos, como las disrupciones globales, se suman cuestiones internas vinculadas a costos, eficiencia, interrupciones operativas, tiempos de atención, infraestructura y profundidad del puerto.
En este último punto, el informe registra 35 días con episodios de interrupción total o parcial de actividades portuarias durante 2025 y otros 33 días hasta el 14 de agosto de 2026. La UEU aclara que se trata de episodios de distinta extensión y alcance y que la cifra no equivale a días completos de paralización. Sin embargo, advierte que incluso interrupciones parciales pueden generar reprogramaciones, acumulación de cargas y costos adicionales para exportadores, importadores, transportistas, depósitos, operadores logísticos y navieras.
El estudio concluye que la competitividad del puerto montevideano depende de la interacción entre infraestructura y accesos adecuados, continuidad operativa, volumen de cargas, costos competitivos y previsibles, conectividad marítima y coordinación entre los actores de la cadena. Para la UEU, preservar y fortalecer estos factores resulta fundamental para sostener la confiabilidad del puerto y su papel como nodo logístico regional y soporte del desarrollo exportador uruguayo.



