El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, se refirió a las prioridades del organismo en su mensaje de año nuevo.
Recordó que casi dos millones de personas trabajan en el mar, por lo que la formación debe estar a la altura de las nuevas realidades del sector.
Para ello, adelantó que se actualizará el Convenio internacional sobre normas de formación, titulación y guardia para la gente de mar (STCW, por sus siglas en inglés), que incluirá las tecnologías emergentes, los nuevos combustibles y los cambios en los requisitos.
Esa normativa establece estándares mínimos globales para la cualificación, entrenamiento y certificación de marinos, fortaleciendo la seguridad en el mar.
También se refirió a la descarbonización como otro de los puntos clave de la agenda. En ese sentido, afirmó que se avanza en los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector para 2050 o en torno a esa fecha.
En materia tecnológica, manifestó que todas las miradas estarán puestas en la finalización del código de buques autónomos. El mismo refiere a las regulaciones que desarrolla la OMI para los buques marítimos autónomos de superficie para lograr un marco global que equilibre seguridad, protección, medio ambiente y comercio, y que integrará tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
Domínguez reafirmó que la OMI seguirá apoyando la aplicación del Tratado de Alta Mar, destinado a proteger y conservar la biodiversidad en aguas internacionales y que entrará en vigor este mes.



