"BGP Prospector" | Foto: Marine Traffic
Tiempo de lectura 3 minutos

La autorización del Ministerio de Ambiente activó el inicio de la campaña de adquisición de datos sísmicos destinada a evaluar el potencial de hidrocarburos en el offshore nacional.

El proyecto es desarrollado por la empresa CGG Services (Viridien) a través del «BGP Prospector», un buque especializado en adquisición 3D de datos geofísicos. El despliegue de los cables sísmicos, en marcha, permitirán la adquisición de datos en una operación que demanda de 4 a 5 días, comunicó Ancap.

La campaña se desarrollará en dos temporadas: la primera relevará 2.500 km.2 de superficie entre marzo y abril de este año, y la segunda hará lo propio en 4.500 km.2 en el lapso comprendido entre noviembre de 2026 y abril de 2027.

La petrolera estatal uruguaya señaló que la autorización de este proyecto se obtuvo luego de la presentación y evaluación exhaustiva de un plan de gestión ambiental desarrollado conforme a la normativa vigente en materia de Evaluación de impacto Ambiental y alineado con las mejores prácticas internacionales.

El proyecto incorpora la presencia de observadores especializados de fauna marina y sistemas de monitoreo acústico a bordo de la embarcación y protocolos de parada inmediata cuando se detectan especies protegidas como cetáceos o tortugas marinas. También se incluye la inspección periódica por parte de autoridades ambientales y mecanismos de seguimiento continuo para verificar el cumplimiento de todas las condiciones establecidas.

Observadores a bordo

El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, confirmó el viernes 6 en rueda de prensa que se iniciaron las prospecciones sísmicas en la plataforma marina uruguaya con las autorizaciones correspondientes otorgadas por el Ministerio de Ambiente.

Argumentó que las mismas se adoptaron en base a elementos técnicos elaborados por profesionales de esa secretaría de Estado y con el asesoramiento de expertos externos. Dijo que los requerimientos a CGG Services se traducen en exigentes medidas de protección de la fauna marina y la presencia de observadores a bordo.

Aclaró que la decisión de que haya prospección petrolera no es de la cartera que conduce, sino que forma parte de una política nacional que se dispuso entre 2022 y 2024, y que fue liderada por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Ancap.

Carencia de un buque científico

En tanto, el responsable de la ONG Mar Azul Uruguayo, Andrés Milessi, reconoció el viernes 6, en radio Sarandí, que las exploraciones sísmicas desarrolladas en el pasado no tenían, a diferencia de la presente, los «mínimos recaudos ambientales».

No obstante, lamentó que la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) no cuente con un buque científico operativo que acompañe los trabajos de prospección y documente, junto al Ministerio de Ambiente, in situ, los posibles efectos, velando por la seguridad de sus ecosistemas.

Sostuvo que una embarcación de estas características debería estar provista de hidrófonos, es decir, de dispositivos subacuáticos diseñados para captar y grabar sonido en medios líquidos. La información aportada por estos artefactos permitirían analizar si, efectivamente, hay efectos de espantamiento de la fauna circundante, explicó. Esto, en referencia a los supuestos riesgos que implica los disparos que realizan cañones de aire, cada 7 segundos, y de 250 decibelios, las 24 hs, durante varios meses.

Confió que sus expectativas de que los resultados obtenidos por la expedición científica Uruguay SUB200 que se realizó a bordo del buque de investigación «Falkor (too)» del Schmidt Ocean Institute, entre los meses de agosto y septiembre de 2025, podían sensibilizar al Poder Ejecutivo sobre la riqueza en biodiversidad del territorio marino, fueron en vano.

Milessi, además, se mostró escéptico sobre las garantías que puedan aportar los observadores a bordo, mencionados por Ortuño.

Leda Sánchez: Información del subsuelo marino es soberanía

Sobre el inicio de las tareas de prospección del buque «BGP Prospector» frente a la costa uruguaya y que generó cuestionamientos de organizaciones ambientalistas y del sector pesquero, la geóloga Leda Sánchez reafirmó que el principal beneficio inmediato es el conocimiento geológico del subsuelo marino uruguayo.

La experta manifestó el viernes 6, en radio Carve, que la exploración sísmica permite obtener información detallada sobre la estructura del subsuelo marino, que Uruguay todavía conoce de forma limitada.

«Cualquier cosa que hagamos con cautela y nos permita obtener información del sustrato es soberanía», aseveró.

Añadió que estudios similares ya se realizaron en la plataforma continental uruguaya y que la información generada queda en poder del país a través de Ancap.

La exploración sísmica consiste en emitir ondas acústicas desde un barco hacia el fondo marino. Esas ondas rebotan en las distintas capas de sedimentos y rocas que son registradas por sensores que permiten reconstruir la estructura geológica.

De esta forma, se obtiene un mapa detallado del espesor de los sedimentos, la profundidad de las capas rocosas, y la presencia de estructuras donde podrían acumularse hidrocarburos.

La especialista destacó que esa información es valiosa no sólo para la industria petrolera, sino también para la investigación científica y el conocimiento del territorio.

A pesar de defender la exploración, Sánchez admitió que, desde su perspectiva geológica, las probabilidades de encontrar petróleo en la zona no son altas. Para llegar a esa conclusión se basó en estudios de geotécnica, la disciplina que estudia la evolución de las placas tectónicas y la formación de los márgenes continentales.