Puerto de Paysandú | Foto: ANP
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El puerto de Paysandú atraviesa una etapa marcada por la baja operativa de cargas y una estructura de costos en aumento, según surge de datos oficiales de la Administración Nacional de Puertos (ANP) correspondientes al período 2014–2025.

La información, obtenida a través de un pedido de acceso público de El Telégrafo, muestra un cambio en la matriz de ingresos de la terminal, con mayor peso de los servicios y una caída sostenida en la actividad vinculada a mercaderías.

En 2024, los ingresos totales alcanzaron los $12 millones, casi el doble que en 2023, aunque por debajo de los niveles registrados en 2021 y 2019, cuando se superaron los $20 y $19 millones, respectivamente. El repunte más reciente se explica, principalmente, por el incremento en los ingresos asociados a servicios al buque y uso de muelles.

En contrapartida, el movimiento de mercaderías muestra un retroceso significativo. En 2024 generó poco más de $1,5 millones , con un aporte prácticamente marginal del embarque de cargas, que cayó a apenas $2.000, lejos de los más de $4 millones registrados dos años antes.

El análisis de los resultados operativos refleja un escenario dispar a lo largo de la serie. Si bien hubo ejercicios con saldos positivos, como 2015 —el mejor año en términos de resultado—, en los últimos años predominan los balances negativos, con 2023 y 2024 entre los peores desempeños.

Interrupción del servicio de contenedores

En 2019 y 2021 también se registraron resultados favorables, impulsados en buena medida por el movimiento de graneles, carga general y embarques. Sin embargo, esa dinámica no logró sostenerse en el tiempo, acompañando la retracción de la actividad de cargas.

En paralelo, los costos operativos exhiben una tendencia creciente, con fuerte incidencia de rubros fijos como vigilancia, limpieza y energía. Estos componentes han ganado peso en la estructura de gastos, presionando la ecuación económica de la terminal.

El año 2018 marcó un pico excepcional de costos, asociado a inversiones en mantenimiento y reparaciones. No obstante, en los ejercicios más recientes también se observan niveles elevados de gasto, con especial incidencia de la vigilancia y el consumo eléctrico.

Un elemento central para explicar la evolución del puerto es la interrupción del servicio regular de contenedores. La última operativa correspondió a la naviera paraguaya Guaran Feeder entre 2020 y 2022, precedida por la uruguaya Naviport, que operó hasta 2019.

La salida de estos operadores derivó en una reconfiguración del perfil del puerto, que pasó de una terminal con actividad de cargas a un esquema más centrado en la prestación de servicios. En ese contexto, la pérdida de movimiento de contenedores impactó no solo en esa operativa, sino también en otros ingresos asociados, lo que profundizó la actual situación de la terminal.