Draga "DHD2" | Foto: ANP
Tiempo de lectura 3 minutos

La Administración Nacional de Puertos (ANP) dio un paso decisivo hacia la reactivación de las tareas de dragado en el puerto de La Paloma, ubicado a 226 kilómetros al este de Montevideo. Luego de varios años fuera de servicio, la draga «DHD2» logró completar satisfactoriamente las pruebas de sus sistemas principales tras la reparación de su motor principal, una avería que había impedido avances operativos.

El gerente del Área de Dragado de la ANP, Manuel Ferrer, confirmó a Altamar News que la empresa contratada para la reparación culminó los trabajos la semana pasada, permitiendo realizar una prueba integral de los equipos de la embarcación. “Por primera vez desde 2021 pudimos probar toda la máquina de la draga en buenas condiciones”, destacó.

Durante las evaluaciones se verificó el correcto funcionamiento de la bomba de dragado, los travesines, guinches, sistemas de fondeo y otros componentes esenciales para la operación.

Certificaciones y permisos en la recta final

Con los resultados positivos de las pruebas, la ANP se encuentra en condiciones de solicitar la certificación de la embarcación ante la Prefectura Nacional Naval. En paralelo, continúa la tramitación de la autorización ambiental requerida para iniciar las operaciones. El entrevistado analizó que el proyecto ya cuenta con una evaluación técnica favorable, aunque resta la emisión formal de las resoluciones correspondientes por parte de las autoridades ambientales. También quedan pendientes algunos trabajos complementarios, como la instalación de las cañerías de descarga.

La «DHD2» permanece en La Paloma desde su última botadura, realizada en 2021, sin haber desarrollado tareas de dragado durante este período. En la actualidad, dos funcionarios radicados en la localidad se encargan del mantenimiento y atención de la embarcación. Cuando comiencen las operaciones el resto de la tripulación será trasladada desde Montevideo y Nueva Palmira.

La futura intervención tendrá como meta principal recuperar áreas actualmente afectadas por un importante proceso de sedimentación. Ferrer dijo que las observaciones realizadas durante las pruebas revelaron que en algunos sectores la acumulación de arena alcanza niveles críticos. En el área ensayada, la cota del fondo se encuentra prácticamente en el cero hidrométrico.

La primera etapa del dragado prevé profundizar el denominado muelle 3 hasta alcanzar tres metros de profundidad, permitiendo su incorporación a la operativa portuaria. Asimismo, se buscará llevar a seis metros el actual muelle comercial que hoy es el único con actividad regular en el puerto.

Más capacidad para la pesca y los servicios portuarios

La ampliación de las profundidades disponibles permitirá incrementar significativamente la capacidad de amarre y operación del puerto. “El puerto hoy está saturado y no puede dar cabida a más buques”, reconoció Ferrer, quien indicó que existen solicitudes de armadores pesqueros interesados en operar desde La Paloma.

Aseveró que la habilitación de nuevas áreas operativas no solo beneficiará a la flota pesquera, sino también a embarcaciones de servicios vinculadas a la actividad marítima. Desde la ANP consideran que la mejora de la infraestructura generará impactos positivos en términos de empleo, actividad económica e inversiones para la ciudad.

“La profundización y el anuncio de que en pocos meses tendremos un nuevo muelle habilitado estimulan a los armadores a realizar planes de instalación y crecimiento en La Paloma”, sostuvo el entrevistado.

Gestión ambiental y restitución de arenas

Uno de los aspectos centrales del proyecto es el manejo ambiental de los sedimentos extraídos. Ferrer indicó que la ANP mantiene un diálogo permanente con las autoridades locales y reconoce la sensibilidad existente en la comunidad respecto a la preservación del ecosistema costero. El plan contempla la restitución de arenas hacia las playas de origen, fuera de los períodos de veda establecidos por el Ministerio de Ambiente.

Según explicó, gran parte del material que hoy obstruye la navegación en el puerto proviene del transporte natural de sedimentos desde las playas cercanas. “Lo que buscamos es restablecer esos sedimentos a su lugar de origen, con todos los controles necesarios para asegurar que no exista contaminación”, afirmó.

La autorización ambiental en trámite incluye la definición de las áreas de dragado, profundidades, equipos a utilizar, caracterización de los sedimentos y zonas de descarga. También establece las restricciones temporales para el vertido de arena en las playas. Durante la temporada estival ampliada —habitualmente entre fines de noviembre y Semana de Turismo— la descarga en playas permanece prohibida, por lo que en ese período los sedimentos deberán depositarse en áreas internas del puerto.