El plan de obras de dragado y mantenimiento del canal Martín García comenzará con la conservación de su profundidad actual, continuará con el ensanche de la vía navegable y prevé una futura profundización hasta los 36 pies (10,9 metros) con el objetivo de equipararlo a la Vía Navegable Troncal (VNT) de Argentina.
Así lo adelantó el presidente de la delegación uruguaya ante la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), Daniel Montiel, al detallar el alcance del contrato adjudicado recientemente a la empresa belga Jan De Nul.
En entrevista con Altamar News, Montiel explicó que la primera etapa comprende el mantenimiento de los actuales 34 pies (10,3 metros) de profundidad, mientras que la segunda prevé el ensanche del canal para facilitar el tránsito de buques de mayor porte y mejorar sus condiciones de carga. Señaló que esta última obra responde a una demanda planteada por el sector privado.
El jerarca destacó que el nuevo contrato incorpora además una cláusula que habilita una futura profundización del canal hasta 36 pies, iniciativa que, según estimó, podría concretarse en un plazo de tres a cuatro años. «La idea es dejar al canal Martín García en igualdad de condiciones con la Vía Navegable Troncal», afirmó.
Montiel sostuvo que los acuerdos binacionales necesarios para avanzar con las distintas etapas del proyecto ya fueron alcanzados en el ámbito de la CARP, por lo que existe entendimiento entre Uruguay y Argentina para desarrollar las obras previstas. Consideró que esta mejora fortalecerá la integración del sistema de navegación regional y ampliará las alternativas para el transporte fluvial.
El entrevistado subrayó que la modernización del canal beneficiará no solo a los puertos de Montevideo, Nueva Palmira y Punta Pereira, sino también a las terminales ubicadas sobre los ríos Uruguay y Paraná, favoreciendo el acceso de los buques a puertos de ambos países.
Avanzar hacia un sistema autosustentable
Montiel reseñó que la adjudicación fue el resultado de una licitación internacional que despertó un marcado interés del sector. Siete empresas adquirieron los pliegos y tres presentaron ofertas: CHEC Dredging (China), Boskalis International Uruguay (Países Bajos) y la mencionada Jan De Nul NV. Tras superar la evaluación técnica, esta última resultó adjudicataria al presentar una propuesta económica «sustantivamente más baja» que la de sus competidores.
Esto permitirá reducir significativamente los aportes que hoy realizan Uruguay y Argentina para sostener el mantenimiento del canal, ya que la recaudación por peajes no alcanza a cubrir el costo de las obras. El objetivo es avanzar hacia un sistema autosustentable, liberando recursos públicos para otros fines, analizó.
El contrato podría firmarse en agosto, si el proceso administrativo avanza sin contratiempos. El mismo tendrá una vigencia inicial de cinco años, con opción de prórroga por un período adicional de igual duración. Las obras comprenden el dragado de mantenimiento, el ensanche y eventuales mejoras de los canales del Río de la Plata entre el kilómetro 39 (Barra del Farallón) y el kilómetro 0 del río Uruguay. La intervención es considerada estratégica para garantizar la navegabilidad de uno de los principales corredores fluviales del Mercosur.



