Hidrovía Paraguay-Paraná | Foto: Cafym
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La Vía Navegable Troncal (VNT) argentina, el principal corredor fluvio-marítimo para el comercio exterior de ese país, inició una nueva etapa con la gestión privada a cargo de Vía Navegable Argentina (VNA), sociedad que integran la belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus. La concesión comenzó este jueves 10, tras el proceso licitatorio y la firma del contrato con el Gobierno argentino el pasado 7 de julio.

La infraestructura concentra cerca de 60 terminales portuarias y por ella circula aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas. La nueva concesión comprende un programa de modernización tecnológica y de infraestructura, con obras orientadas a adaptar la vía a las necesidades actuales y futuras del comercio exterior y de los productores.

El plan contempla la reducción del peaje de la VNT, que pasó de US$ 4,30 a US$ 3,80 por tonelada de registro neto (TRN), lo que representa una disminución del 13,5%. Según estimaciones del consorcio la medida podría generar un ahorro logístico de entre US$ 375 millones y US$ 456 millones anuales para el sector agroexportador.

La nueva gestión prevé avanzar, luego de los estudios técnicos y ambientales correspondientes, con tareas de profundización y mantenimiento del Río de la Plata y el Paraná, además de la incorporación de Entre Ríos a la VNT mediante la apertura y mantenimiento de los canales Paraná Guazú, Paraná Bravo y Pasaje Talavera.

En materia tecnológica, el concesionario sumará cámaras, radares y un sistema digital para el seguimiento de caudales y mareas, herramientas destinadas a disponer de información en tiempo real y mejorar las condiciones de seguridad y eficiencia de la navegación.

El modelo establece que las inversiones serán realizadas bajo riesgo empresario y recuperadas mediante el cobro del peaje. De esta manera, el Estado argentino busca trasladar al sector privado la ejecución de obras de infraestructura que, según la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), durante años no pudieron concretarse bajo gestión estatal.

El seguimiento de la concesión estará acompañado por un Consejo de Control de la Vía Navegable, en el que participarán usuarios privados y las provincias. Este ámbito permitirá conocer el avance de las obras e intervenir en el análisis de futuras actualizaciones de la vía. El proceso contó además con la participación de cámaras empresariales y de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.

La Anpyn destacó que el proceso de selección del concesionario se desarrolló bajo criterios de transparencia y con el respaldo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), organismo que auditó las distintas etapas.