El puerto de Montevideo recibió durante la semana pasada siete cruceros antárticos, anticipando el inicio de una nueva temporada de expediciones polares. Las escalas del “Expedition”, “Ocean Albatros”, “Ocean Nova”, “Sylvia Earle”, “Ocean Explorer”, “Seaventure” y “Sea Spirit” reafirman el posicionamiento de la capital uruguaya como punto estratégico para la operativa de estas embarcaciones antes de emprender sus travesías hacia el extremo sur del continente.
Estos barcos están diseñados para realizar viajes de expedición en regiones polares y cuentan con características específicas para navegar en aguas frías, entre ellas cascos reforzados que lo protejan del hielo. Antes de comenzar sus itinerarios por el Atlántico Sur, requieren una serie de servicios portuarios y logísticos que convierten a Montevideo en una escala relevante dentro de su planificación operativa.
La Administración Nacional de Puertos (ANP), informó que el viernes 23, el capitán del puerto de Montevideo, Luis Varela, acompañó el embarque de 123 pasajeros en el crucero antártico “Expedition”. En la terminal fue recibido por el responsable de la agencia marítima Velmaren S.A., Ruben Jokas, y por el capitán sueco Joachim Säterskog, quien se desempeñó anteriormente al mando del “Greg Mortimer”. Säterskog destacó la colaboración del puerto montevideano en la preparación de la embarcación, que durante los días previos desarrolló una intensa actividad, con cambio de tripulación, proveeduría marítima, reparaciones y abastecimiento de agua potable, entre otros servicios.
Jokas subrayó que el impacto de estas escalas trasciende los servicios que se prestan directamente a los buques. Cuando las compañías eligen Montevideo para preparar sus embarcaciones y embarcar pasajeros, también se genera actividad en otros sectores de la economía. Los viajeros llegan desde distintos puntos del mundo a través del aeropuerto y, antes de iniciar la expedición, demandan noches de hotel, gastronomía, servicios y compras, ampliando los beneficios de la operativa más allá del recinto portuario.
La creciente relevancia de este segmento había sido señalada en octubre de 2025 por el director de la empresa proveedora de servicios portuarios y logísticos J. R. Williams, Andrew Cooper, en diálogo con Altamar News. El entrevistado explicó entonces que las escalas de cruceros de expedición con capacidades de entre 100 y 150 pasajeros son cada vez más frecuentes en Montevideo. Estos buques llegan antes del comienzo de la temporada antártica, en octubre, y regresan en marzo, al finalizar sus itinerarios por el Atlántico Sur y emprender el retorno hacia Europa.
Cooper también había destacado que estas embarcaciones representan aproximadamente una cuarta parte del total de los cruceros que recalan en puertos uruguayos durante cada período. En Montevideo realizan cambios de tripulación y se abastecen de combustible y alimentos, además de contratar otros servicios necesarios para sus travesías.
En ese esquema, Montevideo ocupa una posición estratégica como último puerto importante antes de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, desde donde parten y adonde regresan numerosos itinerarios que incluyen la península Antártica y las islas Malvinas, Georgias del Sur y Shetland.
Rememorando al “Greg Mortimer”
El exsubsecretario del Ministerio de Turismo, Remo Monzeglio, contó a Altamar News que, durante su estadía en Montevideo, almorzó con Säterskog a bordo del Expedition. En el encuentro, ambos recordaron la llegada del “Greg Mortimer” al puerto de Montevideo, en marzo de 2020, en los primeros días de la pandemia de Covid-19 y poco después de que Uruguay declarara la emergencia sanitaria.
En aquella oportunidad, Uruguay autorizó el atraque del crucero y la evacuación de buena parte de su tripulación, entre ellos un centenar de personas que habían dado positivo al virus. Ante la negativa de otros países de la región a recibirlos, se habilitó un corredor humanitario para facilitar su regreso a casa. Más de seis años después, Säterskog volvió a expresar a Monzeglio su agradecimiento al pueblo uruguayo por aquella decisión, que generó un vínculo especial con el país. Como muestra de ese acercamiento, le comentó que había considerado la posibilidad de adquirir una propiedad en Punta del Este.

