Buque "Alpha-Crux" en el puerto de Montevideo | Foto: ANP
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El buque pesquero de bandera rusa «Alpha-Crux», con 41 tripulantes a bordo, sufrió el martes 25 una pérdida de estabilidad mientras se encontraba atracado en el muelle 7 del puerto de Montevideo. El incidente ocurrió sobre las 19:30 horas y provocó una importante escora hacia babor, dejando al buque parcialmente hundido.

Ante la situación, se dispuso la evacuación inmediata de toda la tripulación. Los 41 tripulantes fueron puestos a resguardo y, de acuerdo con la información disponible, no se registraron heridos ni personas lesionadas.

Como ya informáramos, el barco siniestrado había arribado a Montevideo el sábado 22, tenía prevista su partida el viernes 28 y ya había concluido las operaciones de descarga.

Las causas del incidente se encuentran bajo investigación de la Prefectura Nacional Naval. Una de las hipótesis que se maneja es que la pérdida de estabilidad pudo haberse producido durante maniobras internas del buque, que presuntamente se encontraba realizando un trasvase de combustible entre tanques.

Personal de la Administración Nacional de Puertos (ANP) y de la Prefectura del Puerto de Montevideo asumió el control de la zona y activó los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.

En paralelo, la agencia marítima Idernol Oriental Shipping recurrió a Nueva Era Oil Spill Response Organization (OSRO), empresa especializada en respuesta ante incidentes de contaminación, para implementar las medidas de protección ambiental. La organización desplegó equipos, una lancha, personal especializado y barreras flotantes de contención alrededor del pesquero, con el objetivo de evitar una eventual afectación del espejo de agua.

Fuentes consultadas por Altamar News explicaron que este tipo de situaciones se aborda mediante un plan de contingencia que establece las acciones de respuesta destinadas a minimizar los posibles daños ambientales. Una de las primeras medidas consiste en colocar barreras de contención alrededor del buque para impedir que eventuales productos derramados se dispersen por el agua.

Una vez contenida la zona, se utiliza una bomba de extracción para recuperar los líquidos contaminados, que son derivados a tanques intermedios para posteriormente recibir la disposición final correspondiente. En este caso también se puso en funcionamiento un sistema de extracción para recuperar los líquidos oleosos observados en la superficie.

Según la ANP, los líquidos oleosos detectados podrían corresponder a aguas de sentina, es decir, aquellos líquidos que se acumulan en la parte más baja del interior del casco como consecuencia de distintas operaciones y procesos propios del buque.

Hasta el momento, no se ha verificado la existencia de un derrame de combustibles líquidos, aseguró la autoridad portuaria. Las tareas de contención y extracción continúan como parte de las medidas preventivas, mientras la Prefectura Nacional Naval procura determinar las causas que provocaron la pérdida de estabilidad del pesquero.