La Administración Nacional de Puertos (ANP) cerró el ejercicio 2025 con señales contrapuestas entre sus resultados financieros y su ejecución presupuestal, según surge de las observaciones formuladas por el director Jorge Gandini.
El organismo registró un resultado presupuestario negativo de $ 644 millones, (ingresos, $ 8.735 millones; gastos $ 7.029 millones e inversiones $ 2.350 millones) en un contexto donde los ingresos lograron cubrir el nivel de gastos e inversiones ejecutadas durante el período.
Para cubrir ese desbalance, la ANP debió recurrir a reservas acumuladas y recursos generados en ejercicios anteriores, lo que refleja una utilización de fondos no genuinos del período.
En materia de gestión, uno de los principales incumplimientos se verificó en la meta de dragado del canal principal, que no alcanzó la profundidad comprometida de -13 m. sino los -12,85, según los registros batimétricos disponibles.
Este desvío resulta particularmente relevante debido a que existían recursos presupuestales disponibles que no fueron ejecutados en su totalidad en tareas vinculadas al dragado.
El documento señala además subejecuciones en diversas áreas de inversión, con un nivel global 25,7% inferior a lo previsto, afectando proyectos estratégicos de infraestructura portuaria.
Entre las iniciativas con retrasos se encuentran obras en el puerto pesquero Capurro, accesos al recinto portuario y mejoras en distintas terminales.
En paralelo, se constata un incremento en varias partidas de gasto, como servicios de vigilancia, limpieza, redistribuciones y horas extras, lo que incrementa la rigidez presupuestal.
Montevideo concentró el 89,9% de ingresos totales
Desde el punto de vista financiero, la ANP obtuvo un resultado positivo de $ 2.233 millones con un crecimiento superior al 32% respecto al ejercicio anterior.
Los ingresos operativos crecieron 7,35% impulsados principalmente por el segmento de mercadería y uso de infraestructura, que concentra la mayor parte de la facturación. No obstante, los costos de los servicios aumentaron a un ritmo mayor, de 14%, lo que limitó la mejora del resultado bruto.
El puerto de Montevideo mantuvo su peso dominante, concentrando el 89,8% de los ingresos totales del sistema portuario administrado por la ANP. Nueva Palmira alcanzó el 4,1%, Colonia 3,3% y Fray Bentos 2,1%, mientras los demás puertos registran ingresos inferiores a 1%.
A su vez, se verificó una caída de más del 21% en las disponibilidades, lo que reduce la liquidez y puede afectar la capacidad de afrontar obligaciones o inversiones inmediatas.
Finalmente, Gandini advierte que, pese al cumplimiento formal en la presentación de los estados financieros —auditados con salvedades—, persisten debilidades en la planificación, la ejecución y la sostenibilidad financera del organismo a corto plazo.



