«Los servicios se sustentan con volumen y el potencial de crecimiento o desarrollo de cada mercado», afirmó el country manager de ONE Uruguay, Pablo Domínguez, en el marco del Primer Seminario de Wista Uruguay donde abordó la situación del transporte marítimo.
«La naviera lo primero que va a analizar es la masa crítica, es decir, el volumen disponible en un determinado puerto. Esto es fundamental para que un servicio tenga sentido desde el punto de vista operativo y económico», analizó.
Explicó que en esto confluyen los aspectos operativos y los económicos. Integran el primer grupo la infraestructura portuaria disponible. Esto es: mayor profundidad, disponibilidad de muelles o puntos de atraques y productividad, es decir, tiempos de carga y descarga, área para almacenamiento de contenedores y conectividad portuaria.
«La región necesita seguir invirtiendo en automatización, digitalización y la implementación de tecnologías para optimizar la trazabilidad de procesos, sostenibilidad y la eficiencia operativa», sostuvo el ejecutivo.
En materia económica, las navieras observan la incidencia de los costos de escala del buque (servicios portuarios), costos de operación del barco (carga, estadía de contenedores y descarga) y tiempos de espera en zonas de fondeo para ingresar a puerto.
En relación a la operación del servicio a nivel regional, Domínguez recordó que el transporte marítimo está interconectado, de modo que lo que ocurra en los puertos de Montevideo, Buenos Aires, Navegantes o Paranaguá tendrá un impacto en las demás terminales de la ruta.
«Debemos buscar la complementariedad entre los puertos. Hoy no hay espacio para trabajar de forma aislada. La coordinación regional es una necesidad para mejorar costos, tiempos y eficiencia operativa», expuso.
Dijo que otro factor que siempre está sobre la mesa de las navieras es la estabilidad en las políticas de los países, el marco normativo, la conectividad y la previsibilidad en los procesos aduaneros. En este escenario, la colaboración entre puertos, gobiernos y operadores logísticos es clave, apuntó.
Barcos feeder, ahorran tiempo, combustible y reducen costos
En otro pasaje de su presentación, se refirió a los puertos hub o puntos de concentración de carga.
Señaló que su posición estratégica les permite recibir a los megabuques transoceánicos y redistribuir la carga a puertos más pequeños. Citó en esta categoría a los enclaves de Montevideo, Balboa y Colón, en Panamá; Santos, Río Grande e Itapoa, en Brasil; Cartagena, en Colombia y Manzanillo, en México.
Mencionó que los barcos feeder son de menor porte. Ilustró que los buques más grandes que están llegando al puerto montevideano transportan 14.000 TEUs, mientras que un feeder carga entre 1.000 y 1.500 TEUs.
La función de éstos es distribuir la carga que llega en los grandes barcos a los puertos más pequeños de la región que no tienen la capacidad o la profundidad para recibir embarcaciones de gran porte o calado.
Agregó que este modelo evita que los grandes buques tengan que hacer múltiples escalas en puertos menores por tamaño o volumen. Esto genera ahorros de tiempo, combustible y reduce costos. A su vez, los barcos feeder permiten una conectividad más regular y directa entre los puertos regionales.
Describió los servicios feeder que realiza ONE en la costa este de América del Sur (RBM) que desde Río Grande conecta con Buenos Aires y Montevideo.
Más recientemente se incorporó el servicio River Plate Express (RPX), con un barco feeder de la naviera y desde el mismo puerto brasileño une a Zárate-La Plata con retorno a Río Grande. Es decir que desde ese punto de concentración se abastece con dos servicios a cuatro puertos regionales.
En el cierre, citó que el puerto Itapoá celebró recientemente los 14 años de operaciones alcanzando los 10 millones de TEUs desde el inicio de sus operaciones, en 2011. Indicó que logró el primer millón de TEUs a los tres años de operaciones y a partir de allí creció a un ritmo «arrollador» anual de 1 millón de TEUs.
Mientras tanto, a Uruguay le llevó 30 años movilizar 1 millón de TEUs. Ante esto, Domínguez llamó a aunar esfuerzos entre públicos y privados y actuar en un escenario de cambios vertiginosos en el comercio marítimo.