«Que sea responsabilidad de todos y cada uno de nosotros demostrar que la inacción no es una opción, que las palabras por sí solas no bastan. Juntos, podemos impulsar el cambio necesario para proteger el bienestar de quienes no tienen voz y salvaguardar el principio de libertad de navegación».
La reflexión pertenece al secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, quien este jueves 19, en su discurso de clausura de la 36a. sesión extraordinaria del Consejo, en Londres, abordó las repercusiones sobre el transporte marítimo y la gente de mar de la escalada bélica en el estrecho de Ormuz.
En ese marco, el Consejo del organismo condenó enérgicamente las amenazas y ataques contra buques y el pretendido cierre del estrecho de Ormuz, en consonancia con la resolución 2.817 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que han afectado negativamente a los buques mercantes y comerciales y amenazado la seguridad y el bienestar de la gente de mar.
El Consejo es el órgano ejecutivo de la OMI que está integrado por 40 estados miembros elegidos por la Asamblea del organismo internacional.
Reiteró que debe respetarse el ejercicio de los derechos y las libertades de navegación de los buques mercantes y comerciales, de conformidad con el Derecho Internacional.
Poner fin al ataque contra buques mercantes
El Consejo instó a poner fin inmediatamente a todos los ataques contra buques que afecten a marinos civiles inocentes. Hizo un llamamiento a los Estados miembros para que garanticen el aprovisionamiento continuo de agua, alimentos, combustible y otros suministros esenciales a los buques que actualmente no pueden abandonar la región.
Alentó a los Estados a facilitar las operaciones de cambio y renovación de tripulaciones de conformidad con las normas internacionales, para salvaguardar la salud, la seguridad y el bienestar de los marinos afectados.
El cuerpo pidió un enfoque internacional coordinado para la seguridad de la navegación, teniendo en cuenta la fatiga y la presión de los que están a bordo, la autoridad primordial del capitán, así como los riesgos asociados al tránsito por la zona mientras los Sistemas Globales de Navegación por Satélite sufren grandes interferencias y suplantación de identidad.
El Consejo solicitó que se establezca un marco marítimo seguro, como medida provisional y urgente, para facilitar la evacuación segura de los buques mercantes que permanecen confinados en la región del Golfo. Esta medida tiene por objeto proteger la vida de los marinos y garantizar la seguridad de la navegación comercial evitando ataques militares. Para ello, encargó a Domínguez que tome las medidas inmediatas necesarias para iniciar el establecimiento del referido marco, en colaboración con las partes pertinentes.




