En el marco del Día de la Gente de Mar, que se conmemora cada 25 de junio, la Organización Marítima Internacional (OMI) llamó la atención sobre los crecientes riesgos que enfrentan los marinos debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en distintas regiones del mundo.
La situación en zonas estratégicas para el comercio marítimo, como el estrecho de Ormuz, el mar Negro, el mar de Azov y la región del mar Rojo, ha incrementado la complejidad de las operaciones y los desafíos para quienes trabajan a bordo de los buques.
Bajo el lema “Transportando el comercio mundial. Asumiendo los riesgos”, la campaña de este año busca reconocer la labor de la gente de mar y advertir que estos trabajadores no deben convertirse en víctimas colaterales de los conflictos internacionales. La OMI destacó tanto los peligros que enfrentan como la resiliencia que demuestran al mantener en funcionamiento las cadenas de suministro y el comercio global.
El secretario general de la organización, Arsenio Domínguez, agradeció a los 1,8 millones de hombres y mujeres que trabajan en el mar y subrayó que su protección y bienestar continúan siendo una prioridad. “Vuestro trabajo es esencial para el funcionamiento de la economía mundial y la vida cotidiana de las personas en todo el mundo”, afirmó.
La vocación marítima como pilar del desarrollo nacional
En un mensaje difundido con motivo del Día Internacional de la Gente de Mar, el presidente de la Liga Marítima Uruguaya, capitán (R) Fernando Colombo, expresó su reconocimiento a todos los hombres y mujeres que desarrollan su actividad en el ámbito marítimo, destacando su contribución al bienestar de las sociedades y al progreso de los países.
Colombo señaló que el homenaje alcanza a marinos mercantes, pescadores, marinos navales, prácticos, trabajadores portuarios, científicos, docentes y personal de apoyo, entre otros actores vinculados al mar, los ríos y los puertos. Subrayó que su labor resulta esencial para el funcionamiento de actividades estratégicas que muchas veces permanecen fuera de la atención pública.
Analizó que ser gente de mar implica mucho más que el ejercicio de una profesión, ya que supone una vocación marcada por el sacrificio, la responsabilidad, la disciplina y el servicio, frecuentemente desarrollada lejos del hogar y de los seres queridos.
El titular de la Liga Marítima Uruguaya remarcó además la estrecha relación histórica de Uruguay con el mar y los ríos, y sostuvo que el desarrollo económico, la soberanía, la seguridad de la navegación y la protección del medio marino dependen en gran medida del compromiso de quienes trabajan diariamente en el sector. En ese sentido, llamó a fortalecer la conciencia marítima nacional y renovó su gratitud hacia todos los hombres y mujeres de mar del país y del mundo.



