La Comisión de Legislación del Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Representantes recibió a integrantes de la Cámara de Industrial Pesquera del Uruguay (CIPU), en el marco de una creciente controversia con el Centro de Maquinistas Navales del Uruguay (CMN), por la situación laboral en la flota pesquera nacional y el uso de tripulaciones extranjeras.
En su comparecencia, la CIPU rechazó de forma categórica las denuncias del CMN, afirmando que es “falso” que los tripulantes extranjeros se encuentren en situación irregular en el país o que no puedan desplazarse fuera de los buques o del puerto. Según la gremial empresarial, estos trabajadores ingresan bajo la categoría migratoria de “no residentes”, amparados en la Ley de Migraciones N.º 18.250, cuyo artículo 36 inciso 8 contempla específicamente a los “tripulantes de buques de pesca”, además de su decreto reglamentario 394/009.
La organización empresarial sostuvo además que el marco normativo vigente habilita el desplazamiento de estos trabajadores dentro del territorio nacional en función de su vínculo con el buque en el que se desempeñan, descartando así situaciones de ilegalidad o restricciones de libertad de movimiento, como había denunciado públicamente el CMN.
Rotación de trabajadores extranjeros
Otro de los puntos centrales de la exposición de la cámara empresarial fue la composición de la flota pesquera uruguaya, integrada por 53 buques. De ellos, 33 son de mediana altura y no cuentan con maquinistas extranjeros, pese a que la normativa lo permitiría. En el caso de los 20 buques de altura restantes, señaló que no todos incorporan tripulación extranjera en máquinas, y que cuando ocurre, se trata de dotaciones mixtas que trabajan junto a marinos uruguayos.
La CIPU defendió además el sistema de rotación de los trabajadores extranjeros, indicando que estos cumplen contratos temporales, regresan a sus países de origen en períodos de descanso y, en varios casos, vuelven a ser recontratados por las mismas empresas. Este esquema, afirmó la gremial, resulta clave para la continuidad operativa de la flota y la estabilidad del empleo asociado a la industria.
En relación con las denuncias difundidas por el CMN en videos sobre un tripulante indonesio, la gremial empresarial negó que existan salarios impagos o restricciones de salida de los buques, así como también cuestionó la afirmación de que la formación de maquinistas en Indonesia se complete en tres meses. La CIPU calificó esas versiones como falsas y desinformadas.
Defensa del trabajo nacional
En una declaración pública, el CMN rechazó las acusaciones de las cámaras empresariales, señalando que sus denuncias se basan en testimonios de trabajadores extranjeros, documentación laboral y contratos presentados ante organismos competentes. La organización sindical sostuvo que su objetivo es la defensa del trabajo nacional, la seguridad marítima y el cumplimiento de la normativa vigente.
El conflicto incluye denuncias vinculadas a trabajadores indonesios contratados por la empresa PT Novo Citra Marine para desempeñarse a bordo del buque «Río Solís», con intermediación de OndaMares S.A.S.. Según el sindicato se investigan presuntos incumplimientos como falta de pago de salarios, restricciones de descanso y prohibición de desembarco.
Desde el ámbito sindical también se denunció que los trabajadores extranjeros involucrados se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad y aislamiento, y se reclamó una investigación exhaustiva e inmediata, así como la adopción de medidas de protección y eventuales sanciones en caso de comprobarse irregularidades, en línea con la normativa nacional y compromisos internacionales.



