La temporada de cruceros 2025-2026 finalizó con 132 escalas entre noviembre y marzo, de los cuales 98 recalaron en Montevideo y 34 en Punta del Este, según datos oficiales. El movimiento representó una disminución respecto a la temporada 2024-2025, cuando se habían registrado 160 atraques, equivalente a una caída del 17,5 %.
Durante la última temporada descendieron 242.086 cruceristas en puertos uruguayos frente a los 313.267 pasajeros registrados en el período anterior. La diferencia representa 71.181 visitantes menos, lo que significa una contracción del 22,7% interanual.
Montevideo volvió a consolidarse como la principal puerta de entrada del turismo de cruceros al concentrar el 78,5% de los descensos con aproximadamente 190.037 pasajeros, mientras que Punta del Este recibió el 21,5%, con unos 52.049 visitantes. En la temporada precedente la distribución había sido de 75% y 25%, respectivamente.
En cuanto al origen de los visitantes, los argentinos lideraron los desembarcos en Montevideo, con el 37,5% del total, seguidos por los estadounidenses con 22,9% y los brasileños 20%. En Punta del Este, en cambio, predominó el mercado brasileño, con el 38,6% de los pasajeros, por delante de los estadounidenses con 22% y los argentinos con 18,5%.
Gasto total de US$13 millones
El impacto económico de la actividad también mostró una retracción. El gasto total estimado de los cruceristas alcanzó US$13 millones, frente a los US$18,5 millones de la temporada 2024-2025, lo que representa una disminución de US$5,5 millones, equivalente al 29,7%.
El gasto promedio por visitante también descendió. Mientras que en la temporada 2024-2025 cada crucerista desembolsó en promedio US$ 59,1, en el último período éste fue de aproximadamente US$ 53,7, es decir, una reducción cercana al 9,1%.
Los turistas brasileños encabezaron el aporte al gasto de los cruceristas durante la temporada, con el 28% del total, seguidos por los estadounidenses (25,7%) y los argentinos (25,3%). En conjunto, estos tres mercados explicaron cerca del 79% del gasto turístico generado por los pasajeros de cruceros en Uruguay.
Si bien la temporada 2025-2026 estuvo por debajo de los registros alcanzados en el ciclo anterior en cantidad de escalas, pasajeros e ingresos, los resultados mantienen al crucerismo como un componente relevante para la actividad económica de Montevideo y Punta del Este, impulsando el comercio, la gastronomía, los servicios y la oferta turística.



