El buque semisumergible “Black Marlin” (IMO 9186326), que transporta a bordo al catamarán de bandera uruguaya “China Zorrilla”, ingresó este jueves 10 a las 09:45 horas al sistema del canal Martín García y avanza hacia Nueva Palmira, donde se estima que llegará pasadas las 16:00 horas, navegando a una velocidad aproximada de 10 nudos.
El tránsito de la embarcación por el Río de la Plata requiere un dispositivo de coordinación y seguridad que involucra a distintas autoridades de Uruguay y Argentina. En ese sentido, el Subprefecto del Puerto de Carmelo, Capitán de Fragata (CP) Johon Silva, explicó a Altamar News que la repartición a su cargo viene monitoreando al buque desde aguas internacionales, en coordinación con la Dirección de Tráfico Marítimo (Dimar), Dirección Registral y de Marina Mercante (Dirme), la Prefectura Naval Argentina a través del Centro de Control de Tráfico Río de la Plata (Contrase – Buenos Aires) y la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP).
La Sub Prefectura de Carmelo tiene competencia sobre el tramo nacional del canal Martín García comprendido entre los kilómetros 93 y 145,5. En tanto, desde el kilómetro 39 hasta el 93 la gestión del tráfico corresponde a la Prefectura Naval Argentina, a través del Centro de Control de Buenos Aires. De esta manera, el seguimiento de la navegación se realiza de forma coordinada a medida que el buque transita los distintos sectores del canal.
Silva explicó que el Martín García es una vía particularmente sensible para la navegación regional. Se trata de un canal de 106,5 kilómetros, de una única vía, diseñado para buques de hasta 245 metros de eslora y un calado máximo de 10,36 metros, mientras el “Black Marlin” presenta 218 metros de eslora y 42 metros de manga. Por sus características, el control del tráfico resulta fundamental para mantener la navegación segura y evitar incidentes que puedan afectar la circulación por una de las principales vías de ingreso y egreso de la hidrovía Paraguay-Paraná.
Agregó que en el caso del referido buque ya estaba previsto un cruce con otro barco que descendía desde el puerto de Punta Pereira, en Conchillas, en una zona habilitada ubicada aproximadamente a la altura del kilómetro 60 del canal. Una vez superado ese punto, el semisumergible continúa su navegación hacia Nueva Palmira.
Resaltó, además, la tarea que realizan los prácticos para una navegación segura durante el tránsito del buque. Como el mismo tiene como destino un puerto uruguayo los prácticos son de esta nacionalidad y pertenecen a la Corporación Uruguaya de Prácticos del Río Uruguay, Río de la Plata y Litoral Marítimo Oceánico (Rioprac).
El «Black Marlin» realizará inmersión en Nueva Palmira
La llegada a Nueva Palmira marcará el comienzo de la etapa más compleja de la operación. Allí el “Black Marlin” realizará la maniobra de inmersión para permitir la salida del “China Zorrilla”, que posteriormente será trasladado hacia el puerto de Colonia, donde está previsto que opere en la línea de pasajeros entre esa ciudad y Buenos Aires.
A diferencia del viaje del buque semisumergible, el “China Zorrilla” realizará ese trayecto sin propulsión propia por lo que deberá ser remolcado. La operación contempla un remolcador en la proa y otro en la popa, bajo un plan previamente estudiado por especialistas en seguridad y sometido a la evaluación y aprobación de la autoridad marítima.
Esa navegación deberá realizarse durante el día, con una visibilidad mínima de ocho kilómetros y con vientos que no superen los 25 kilómetros por hora, explicó el entrevistado. Los centros de control de Carmelo y Buenos Aires coordinarán el operativo junto con la CARP, mientras que los estudios técnicos y de seguridad realizados previamente por las empresas y sus peritos forman parte de la planificación necesaria para habilitar la maniobra.
Silva señaló que existen antecedentes de operativas complejas de buques de carga pesada en Nueva Palmira que han trasladado remolcadores y barcazas por el Martín García para la empresa brasileña LHG Mining. También mencionó como referencia una operación realizada a comienzos de año tras un incidente en el río Paraná, que permitió obtener elementos útiles para evaluar la seguridad del posterior traslado entre Nueva Palmira y Colonia. El bajo calado del “China Zorrilla” y de los remolcadores constituye, además, un factor favorable para la navegación.
El sub prefecto destacó que la clave del operativo está en aquello que muchas veces no se ve desde la costa: la planificación previa. Las empresas realizan estudios y evaluaciones de seguridad que luego son presentados ante la autoridad marítima quien analiza las condiciones del tráfico antes de habilitar cada etapa de la navegación.
“Por ser una vía de navegación restringida, de una única vía, es que se necesita mucha planificación y coordinación”, resumió Silva. Esto obedece a una razón y es que un incidente en Martín García podría interrumpir el tránsito de una vía estratégica para la navegación regional. Por eso, todas las medidas adoptadas están destinadas a mantener una circulación libre y fluida por el canal, analizó.

