Ferry "China Zorrilla" sobre el buque "Black Marlin" | Foto: Buquebus
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El «China Zorrilla», presentado como el ferry 100% eléctrico más grande del mundo, se acerca a uno de los puntos más exigentes de su extenso traslado hacia Uruguay: el ingreso al Estrecho de Magallanes. La embarcación, ya atravesó buena parte del Pacífico sur, y luego de dejar atrás Tasmania, en Australia, avanza hacia el extremo sur del continente americano.

La travesía, que se inició el 4 de agosto, contempla un recorrido de más de 15.000 kilómetros hasta llegar a Uruguay. Pero el traslado no es una navegación convencional. Con sus 130 metros de eslora, el ferry viaja embarcado sobre el buque semisumergible de transporte pesado «Black Marlin» (IMO 9186326), especialmente diseñado para cargar y trasladar estructuras de grandes dimensiones.

La operación para colocar al «China Zorrilla» sobre el transportador requirió una compleja maniobra: el semisumergible de Boskalis debió sumergir su cubierta para permitir el posicionamiento del ferry, con asistencia de remolcadores, y posteriormente volver a elevarla para asegurar la embarcación para el viaje.

Ahora el gran desafío es el Estrecho de Magallanes, un corredor natural de unos 570 kilómetros de longitud que conecta los océanos Pacífico y Atlántico y que permitirá al convoy dejar atrás el Pacífico sur para bordear la costa argentina y avanzar hacia el Río de la Plata.

La complejidad del traslado también pone en perspectiva el nivel de ingeniería detrás del «China Zorrilla». El catamarán fue desarrollado para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos y cuenta con un sistema de almacenamiento energético de más de 40 MWh, compuesto por miles de módulos de acumuladores energéticos especialmente diseñados para aplicaciones marítimas.

A esto se suma un proceso de pruebas que incluyó, entre otros, sistemas de propulsión, maniobrabilidad y control en condiciones reales.

Así, el «China Zorrilla» llega a esta nueva etapa de su recorrido después de haber completado un proceso de ingeniería, ensayos y preparación que busca garantizar que cada uno de los sistemas esté listo para afrontar los desafíos de la navegación y, posteriormente, de su operación comercial.