Draga D11 "21 de Julio" | Foto: Altamar News
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El directorio de la Administración Nacional de Puertos (ANP) emitió un comunicado interno dirigido a todo el personal del organismo, en el que cuestiona las condiciones laborales acordadas en 2025 para las tripulaciones de las dragas de succión y denuncia que la Draga 7 permanece sin operar pese a encontrarse en condiciones de hacerlo.

El documento, al que accedió Altamar News, sostiene que la situación tiene origen en el convenio laboral firmado el 11 de marzo de 2025 por la administración anterior. Este acuerdo, según el actual directorio, fue rechazado en su momento por el entonces presidente designado de la ANP, previo a asumir funciones.

La administración portuaria asegura que el referido convenio establece que las tripulaciones embarcadas continúen percibiendo partidas salariales adicionales aun cuando las embarcaciones no estén operativas por roturas, varadas y otras causas. Según detalla el comunicado, esas partidas representan un promedio de unos $U 100.000 nominales mensuales por trabajador, mientras que para personal jerárquico ascienden a unos $U 250.000 nominales.

«El convenio vigente desvincula la remuneración extrasalarial de la obligación de trabajar y opera como un desincentivo al trabajo», señala el texto, que además recuerda que el acuerdo fue denunciado ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en septiembre de 2025 por unanimidad del directorio del organismo portuario.

En ese contexto, la ANP afirma que en los últimos meses la falta de un cocinero o ayudante de cocina fue motivo suficiente para que uno de los turnos de la Draga «D-7» se negara a trabajar. El comunicado sostiene que, pese a ello, toda la tripulación continuó cobrando tanto el salario regular como las partidas especiales previstas en el convenio.

Como contraste, el directorio destacó la operativa desarrollada por otras unidades del Área de Flota y Dragado. En particular, mencionó que el pasado 22 de mayo la draga D-11 «21 de Julio» realizó mantenimiento del canal de Acceso, el remolcador «Guenoa» efectuó tareas de dragado en el muelle C, la lancha «Vigía» prestó servicios de tráfico y la lancha «Altier» llevó adelante trabajos de limpieza de aguas superficiales.

Sobre la draga «D-7», el comunicado asegura que la embarcación permaneció detenida «pronta para salir», pero sin operar porque «ningún marinero estuvo dispuesto a ser ayudante de cocina», posibilidad que —según la ANP— está prevista en el convenio vigente.

La actual administración informó que inició una renegociación del acuerdo laboral con el objetivo de modificar el sistema vigente y vincular las partidas adicionales al cumplimiento efectivo de tareas y metas operativas. «Cada peso que los uruguayos invierten en dragado debe traducirse en metros de profundidad», afirma el documento.

El directorio sostiene además que las obras de dragado dentro y fuera del puerto de Montevideo son «imprescindibles» para el desarrollo económico, logístico y turístico del país, y advierte que postergar o detener esas tareas para mantener «condiciones salariales excepcionales sin contrapartidas» afecta directamente el dragado nacional.

En uno de los pasajes del comunicado, la ANP sostiene que «no es justo tomar de rehén al país para cobrar sobresueldos sin cumplir con las tareas» y cuestiona que se invoque la defensa de la soberanía nacional y del dragado estatal mientras se rechaza trabajar «con pretextos menores».

En el final, el directorio expresó su respaldo a la gerencia y subgerencia del Área de Dragado y convocó al personal portuario a promover «una cultura de trabajo comprometida con la eficiencia, competitividad y sostenibilidad» de los puertos uruguayos.