Puerto de Capurro | Foto: Altamar News
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La falta de marineros, maquinistas y patrones de pesca continúa afectando la operativa de la flota pesquera uruguaya. En lo que va de 2026, el sector ya registra más de 300 días de operación perdidos por la imposibilidad de completar las tripulaciones necesarias para salir a faena.

De acuerdo con datos del sector, esta situación ha significado pérdidas superiores a los US$ 2 millones, además de dejar de generar alrededor de 1.500 jornales embarcados y 3.000 jornales en las plantas de procesamiento.

La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) y la Cámara de Armadores Pesqueros del Uruguay (CAPU) alertaron que el impacto va más allá de la actividad pesquera. Cada embarcación que permanece en puerto reduce la demanda de combustibles, hielo, logística, reparaciones, transporte y otros servicios vinculados a la cadena de valor, afectando también a cientos de empleos indirectos y limitando el aporte del sector a la economía nacional, indicaron.

Desde la industria destacan que la actual zafra de invierno confirma el potencial de la pesca cuando existe continuidad en la operativa. En ese contexto, la actividad impulsa el empleo, fortalece las exportaciones y genera un efecto dinamizador sobre distintos sectores productivos.

Ante este escenario, reducir los períodos de inactividad se ha convertido en uno de los principales desafíos para mejorar la competitividad de la pesca nacional. En ese sentido, las cámaras empresariales señalaron que continúan trabajando junto a las autoridades para promover medidas que faciliten la incorporación de nuevos trabajadores y permitan asegurar una mayor continuidad operativa de la flota.