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La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), de Argentina, calificó como un «hito» la reciente adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal, al considerar que abre una nueva etapa para el desarrollo logístico de la región y permitirá avanzar en la profundización del sistema bajo un esquema de riesgo empresario, sin avales del Estado.

En declaraciones a Altamar News, el vicepresidente de la entidad, Luis Zubizarreta, afirmó que el cierre del proceso licitatorio representa el inicio de un plan destinado a mejorar la infraestructura de navegación, incrementar la seguridad operativa y facilitar el acceso de buques de mayor porte.

Según explicó el entrevistado, tras la firma del contrato de concesión, prevista para un plazo de 25 años, comenzará una etapa inicial de mantenimiento, seguida por las primeras obras de profundización del canal. Posteriormente, nuevas intervenciones estarán sujetas a los estudios de impacto ambiental necesarios para alcanzar el objetivo final de 40 pies de calado de salida.

Zubizarreta sostuvo que esa profundidad permitirá que los buques oceánicos completen sus cargas sin necesidad de recurrir a puertos de terceros países, reduciendo costos logísticos y mejorando la competitividad de toda la Cuenca del Plata.

El directivo estimó que, una vez alcanzado el calado proyectado, el ahorro para el comercio exterior podría ubicarse en torno a US$ 10 por tonelada, tanto para las exportaciones como para las importaciones, al disminuir los denominados «falsos fletes» y evitar operaciones de completamiento fuera del sistema.

«Eso significa acercarnos a los principales puertos de otras regiones y darle mayor competitividad a nuestras economías, especialmente considerando que gran parte de nuestras exportaciones son productos de relativamente bajo valor por tonelada», analizó.

Tarifa acorde

Respecto a la participación del sector privado en el seguimiento de la concesión, indicó que la CPPC ya ha participado en reuniones para la conformación del órgano consultivo que acompañará el desarrollo del contrato. A su juicio, ese ámbito deberá integrar a representantes privados y a las provincias argentinas ribereñas para fortalecer los mecanismos de control y seguimiento.

Consultado sobre las objeciones planteadas por armadores paraguayos respecto de la tarifa del tramo Santa Fe al norte, Zubizarreta evitó pronunciarse sobre el valor específico, aunque reiteró que la posición de la cámara es que cada usuario debe contribuir mediante una tarifa acorde con el beneficio que obtiene de la infraestructura.

El vicepresidente de la CPPC expresó una visión optimista sobre la evolución del comercio regional. Señaló que la creciente demanda mundial de alimentos, junto con el desarrollo de la minería, la energía y la consolidación de las reformas económicas en Argentina, generan perspectivas favorables para el incremento de los volúmenes transportados por la hidrovía Paraguay-Paraná.

En ese sentido, recordó estimaciones presentadas recientemente durante un encuentro empresarial en Buenos Aires, según las cuales la carga proveniente del centro de Sudamérica podría aumentar de 25 a 50 millones de toneladas en los próximos cinco años, escenario que, a su entender, refuerza la necesidad de contar con una vía navegable más profunda, eficiente y competitiva.