La naviera japonesa Ocean Network Express (ONE), una de las principales compañías globales del transporte marítimo de contenedores, manifestó su preocupación por el conflicto laboral que afecta a Terminal Cuenca del Plata (TCP) y advirtió que la continuidad de las medidas gremiales está impactando en la competitividad y la reputación del puerto de Montevideo.
En diálogo con Altamar News, el country manager de ONE en Uruguay, Pablo Domínguez, sostuvo que la empresa mantiene una presencia consolidada en Montevideo mediante servicios transoceánicos de frecuencia semanal que conectan el país con los principales puertos de Asia, Europa y Norteamérica.
En relación a las 25 jornadas con afectaciones operativas registradas hasta inicios de julio de este año, el ejecutivo señaló que para la industria marítima “la previsibilidad y la puntualidad no son variables secundarias, sino activos críticos”. Explicó que las interrupciones alteran las ventanas de atraque programadas de los buques, provocando un efecto en cadena que desestructura los itinerarios de toda la costa este de Sudamérica.
Domínguez analizó que estas situaciones generan importantes sobrecostos para las líneas navieras, aunque advirtió que el impacto más significativo recae sobre los importadores y exportadores uruguayos, quienes enfrentan dificultades para cumplir sus compromisos comerciales internacionales.
Como ejemplo mencionó la actual zafra de cítricos, cuya competitividad depende del cumplimiento de los cronogramas de exportación hacia Europa, mercado donde Uruguay compite directamente con países como Argentina y Sudáfrica.
El entrevistado afirmó que la reiteración de estos episodios “erosiona de manera directa la reputación de confiabilidad y credibilidad que el puerto de Montevideo ha consolidado históricamente”, afectando uno de los principales activos logísticos del comercio exterior uruguayo.
Recuperar la normalidad operativa
Respecto a las versiones sobre buques afectados por los paros, el representante de ONE confirmó que las embarcaciones de la naviera también sufrieron interrupciones operativas y modificaciones en sus planes de navegación debido a las medidas gremiales.
Expresó especial preocupación por los inconvenientes registrados en el abastecimiento de agua potable a algunos buques. Si bien subrayó que la compañía respeta el derecho de huelga, consideró que la interrupción de servicios esenciales excede los límites del conflicto laboral, al comprometer el bienestar y los derechos básicos de las tripulaciones.
Sobre la posibilidad de retirar las escalas de Montevideo, descartó que exista una decisión en ese sentido y reafirmó el compromiso de ONE con el mercado uruguayo. No obstante, recordó que las grandes navieras internacionales operan bajo estándares globales de eficiencia que requieren estabilidad operativa, seguridad jurídica y previsibilidad para mantener sus servicios.
Finalmente, Domínguez sostuvo que resulta imprescindible encontrar una solución que permita superar la coyuntura actual y establecer condiciones que garanticen un funcionamiento estable de la terminal especializa da de contenedores, recuperando la normalidad operativa y fortaleciendo la competitividad en el puerto montevideano.



