Tren de barcazas en hidrovía | Foto: Cafym
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La representación de Uruguay buscará avanzar en la ampliación de las dimensiones de los convoyes de barcazas, la actualización del reglamento del Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná (CIH) y la centralización de la información sobre el tráfico y las cargas que circulan por el corredor fluvial. Así lo adelantó la subsecretaria de Transporte y Obras Públicas, Claudia Peris, al referirse a la agenda que el país impulsará durante la 52º. Reunión del organismo, prevista para el 30 de noviembre y el 1.º de diciembre, en Montevideo.

Las declaraciones se realizaron en el marco del Uruguay Logistics Forum 2026, organizado por el Instituto Nacional de Logística (Inalog) que se realizó este miércoles 28, en Montevideo y que contó con la presencia, de la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, de la titular interina de Cancillería, Valeria Csukasi, y referentes nacionales y extranjeros del sector.

Uruguay ejerce desde el 21 de mayo de ese año, y hasta el 27 de mayo de 2027, la Presidencia Pro Tempore del CIH. Ese ámbito fue creado a partir del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra de 1992 y constituye el órgano político de mayor jerarquía del sistema de gobernanza de la hidrovía. El mismo reúne a Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y nuestro país.

Peris explicó que el objetivo del organismo es coordinar posiciones entre los cinco países para facilitar el comercio, mejorar la gestión de las mercancías y garantizar condiciones equitativas y seguras para la navegación. Destacó que el trabajo del CIH trasciende los períodos de gobierno y en el mismo, participan delegaciones oficiales y del sector privado, cuyos planteos resultan fundamentales para identificar las necesidades de quienes utilizan el corredor. Entre los asuntos que aborda el comité figuran el mantenimiento de la vía navegable, el dragado, el balizamiento y los peajes, informó.

Consultada sobre los temas de la agenda priorizados por Uruguay, Peris respondió, en primer lugar, estudiar la posibilidad de ampliar las dimensiones máximas de los convoyes de barcazas en el tramo comprendido entre el puerto argentino de San Lorenzo y el uruguayo de Nueva Palmira. En la actualidad, por razones de seguridad y debido a la convivencia con buques oceánicos, los convoyes deben fraccionarse en ese sector, analizó. La propuesta uruguaya apunta a retomar una simulación realizada en 2016 para evaluar la viabilidad de operar con formaciones de mayor tamaño a fin de mejorar la eficiencia del transporte fluvial. Sin embargo, la iniciativa requiere nuevos estudios antes de avanzar hacia pruebas de navegación en el lugar, agregó.

Peris explicó que Argentina advirtió que las dimensiones planteadas actualmente por el sector privado superan las contempladas en la simulación anterior. Por ese motivo, se conformó un grupo de trabajo coordinado por Uruguay para continuar analizando la propuesta y determinar las condiciones necesarias para evaluar una eventual ampliación.

Actualizar reglamento

La segunda línea de trabajo apunta a aggiornar el reglamento del CIH para adaptar su funcionamiento a las necesidades actuales de la hidrovía. Peris sostuvo que se busca agilizar las reuniones en las que los Estados parte presentan sus planteos y procuran alcanzar acuerdos, sin perder de vista las demandas de los operadores privados. El propósito es contar con mecanismos de gobernanza que acompañen con mayor eficacia la actividad comercial y las necesidades operativas del sistema fluvial.

Como tercer objetivo, Uruguay propondrá retomar el trabajo para centralizar y sistematizar la información sobre el tráfico y las cargas transportadas por la hidrovía. La entrevistada indicó que existen datos disponibles en los distintos países, pero permanecen dispersos y no están reunidos en un único sistema de consulta.

La iniciativa busca recuperar los avances de grupos de trabajo anteriores, en los que participaron organismos como la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y el Inalog, entre otros, con la posibilidad de facilitar el acceso a la información. Contar con datos más accesibles permitiría a los operadores privados disponer de mejores elementos para tomar decisiones comerciales, apuntó.