El buque «AAL Hamburg» (IMO 9958767) arribó al puerto de Rosario en la mañana de este jueves 2 para concretar la décima descarga de barcazas destinadas al proyecto logístico de LHG Mining. La operación tiene carácter de prueba y permitirá evaluar al puerto argentino como alternativa para futuras escalas, aunque la prioridad de la empresa seguirá siendo Nueva Palmira.
En esta oportunidad, el buque transportó 12 barcazas, además de cuatro juegos de tapas para estas embarcaciones, que llegan instaladas dentro de dos de las propias unidades, informó el especialista en logística internacional de LHG Mining, Pablo Zengarini en declaraciones a Altamar News.
Zengarini explicó que la elección de Rosario responde a una necesidad operativa de la empresa y no a un cambio definitivo de estrategia. El objetivo es comprobar si el puerto ofrece tiempos de atención adecuados y ventajas logísticas derivadas de su mayor cercanía con Corumbá, principal destino de las embarcaciones.
El entrevistado analizó que la principal razón para buscar una alternativa es evitar las demoras que pueden producirse en Nueva Palmira cuando el muelle Sur se encuentra ocupado por otras cargas, especialmente fertilizantes o granos. En esos casos, la espera de un buque de proyecto implica costos significativamente superiores para la empresa.
La prueba permitirá determinar si Rosario puede funcionar como un «plan B» cuando las condiciones operativas en Nueva Palmira impidan una atención inmediata. No obstante, Zengarini aclaró que la compañía minera brasileña continuará priorizando ese puerto uruguayo siempre que su programación lo permita.
Descarga y evaluación
El interés del puerto rosarino por participar en el proyecto no es reciente. Según el especialista, las autoridades portuarias manifestaron su disposición a colaborar desde que conocieron la iniciativa y trabajaron junto a la empresa para hacer viable esta primera operación.
De acuerdo con Zengarini, la descarga también representa un hecho novedoso para Rosario, cuya actividad se concentra principalmente en contenedores y cargas agrícolas e industriales. La operatoria de carga proyecto de estas características resulta inédita para la terminal.
La continuidad de futuras operaciones en el puerto rosarino dependerá de la evaluación que realice LHG Mining una vez finalizada la descarga. La empresa analizará aspectos como los tiempos de operación, el desempeño logístico y los beneficios obtenidos antes de decidir, caso por caso, el puerto de destino de los próximos embarques.
El ejecutivo señaló además que habilitar un nuevo puerto requiere un proceso complejo que demanda permisos, documentación, coordinación de personal y planificación previa. Esa preparación comenzó con anticipación debido al escaso margen existente entre la salida del buque desde el astillero y su llegada a la hidrovía Paraguay-Paraná.
La incorporación de estas embarcaciones forma parte de un programa gradual mediante el cual LHG Mining sumará 400 barcazas y remolcadores hasta 2028, duplicando su flota actual. El plan busca fortalecer la integración entre la actividad minera y la logística fluvial a gran escala.
Las primeras 16 barcazas arribaron en noviembre de 2025 a Nueva Palmira también a bordo del «AAL Hamburg». Una vez descargadas, las unidades son trasladadas hasta Corumbá, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul para su incorporación al transporte de mineral de hierro en el corredor fluvial.



