El buque «AAL Hamburg» (IMO 9958767) zarpó en la noche del lunes 6 del Terminal Puerto Rosario (TPR), tras completar la descarga de 12 barcazas destinadas al proyecto logístico de LHG Mining. La operación, que marcó el décimo embarque de este tipo para la compañía y el primero realizado en la terminal argentina, será evaluada como una posible alternativa para futuras escalas, aunque la prioridad continuará siendo el puerto de Nueva Palmira.
El especialista en logística internacional de LHG Mining, Pablo Zengarini, señaló a Altamar News que el resultado de la operación fue superior a las expectativas. «Para ser la primera operación de carga proyecto de estas características fue más que bien. Siempre hay cosas para mejorar, pero la performance como primera operación allí salió mejor de lo esperado», afirmó.
En esta oportunidad, el buque transportó 12 barcazas, además de cuatro juegos de tapas para estas embarcaciones, que fueron instaladas dentro de dos de las propias unidades durante el traslado, describió.
Pese al balance positivo, la empresa aún no definió si la próxima descarga, prevista para comienzos de agosto, se realizará nuevamente en Rosario o regresará a Nueva Palmira. La decisión dependerá de distintos factores operativos que serán evaluados durante las próximas semanas. Según adelantó Zengarini, el «AAL Hamburg» retornará alrededor del 4 de agosto, procedente de los puertos brasileños de Salvador y Belém, con destino a una de las dos terminales.
Nueva Palmira, primera opción
En esta oportunidad, la elección de Rosario respondió a una necesidad operativa puntual y no representa un cambio definitivo en la estrategia logística de la empresa. El objetivo era determinar si el puerto argentino podía ofrecer tiempos de atención competitivos y ventajas derivadas de su mayor proximidad a Corumbá, principal destino de las embarcaciones.
La búsqueda de una alternativa obedeció principalmente a las demoras que pueden registrarse en Nueva Palmira cuando el muelle Sur se encuentra ocupado por otras cargas, especialmente fertilizantes o granos. En esas circunstancias, la espera de un buque de proyecto genera costos significativamente mayores para la compañía.
Zengarini analizó que la experiencia permitirá establecer si Rosario puede consolidarse como una opción de respaldo cuando las condiciones operativas en la terminal palmirense impidan una atención inmediata. No obstante, reiteró que el puerto uruguayo continuará siendo la primera opción siempre que su programación lo permita.
El interés de TPR por participar en este proyecto se remonta al inicio de la iniciativa. Sus autoridades, explicó el especialista, manifestaron desde un principio su disposición a colaborar y trabajaron junto a la empresa para hacer posible esta primera operación.
La incorporación de estas embarcaciones forma parte del plan de expansión logística que LHG Mining puso en marcha en noviembre de 2025. El programa prevé sumar 400 barcazas y remolcadores hasta 2028, con el objetivo de duplicar su flota actual y fortalecer la integración entre la actividad minera y el transporte fluvial a gran escala.



